Los recientes resultados electorales en Colombia y Perú han vuelto a poner sobre la mesa una pregunta que comienza a repetirse entre analistas políticos: ¿está América Latina girando nuevamente hacia la derecha?
Colombia: segunda vuelta extremadamente cerrada
Al cierre de esta nota, Colombia vivía un escenario político de alta tensión tras una segunda vuelta presidencial extremadamente cerrada. Abelardo De La Espriella, candidato de derecha, aparecía como ganador por un margen estrecho frente a Iván Cepeda, representante de la izquierda vinculada al sector político del presidente saliente Gustavo Petro.
Sin embargo, el resultado se mantenía bajo revisión por impugnaciones y denuncias de irregularidades presentadas por sectores de la campaña derrotada.
Perú: regreso de Keiko Fujimori
En Perú, el giro fue más claro. Keiko Fujimori fue declarada ganadora de la elección presidencial después de una contienda muy ajustada frente al candidato de izquierda Roberto Sánchez.
Su victoria marca el regreso de una de las figuras más conocidas y polémicas de la política peruana, y ocurre en un país que ha vivido una profunda inestabilidad institucional durante la última década.
Una tendencia más amplia en América Latina
Aunque cada nación tiene su propia historia, los resultados en Colombia y Perú parecen formar parte de una tendencia más amplia. En distintos países latinoamericanos, el electorado ha comenzado a castigar a gobiernos o movimientos identificados con la izquierda, especialmente cuando no logran responder a preocupaciones como:
- Inseguridad
- Inflación
- Desempleo
- Migración desordenada
- Pérdida de confianza en las instituciones
La seguridad como tema central
La seguridad se ha convertido en uno de los temas centrales. El avance del crimen organizado, las extorsiones, el narcotráfico y la violencia urbana han llevado a muchos votantes a apoyar candidatos que prometen:
- Mano dura
- Mayor presencia policial
- Reformas penitenciarias
- Políticas más firmes contra las bandas criminales
El desencanto económico
También pesa el desencanto económico. Después de años de promesas de cambio, amplios sectores de la población sienten que sus condiciones de vida no han mejorado. El aumento del costo de los alimentos, la falta de empleo formal y la percepción de corrupción han alimentado la búsqueda de alternativas políticas más conservadoras o de orden.
¿Regreso definitivo de la derecha?
Sin embargo, hablar de un regreso definitivo de la derecha en América Latina puede ser prematuro. La región sigue siendo políticamente diversa. Países como México y Brasil continúan gobernados por fuerzas de izquierda o centroizquierda, mientras otros atraviesan procesos de fragmentación política donde los electores cambian rápidamente de preferencia según la situación económica y social.
Lo que sí parece evidente es que el llamado “péndulo político” latinoamericano vuelve a moverse. Durante años, la región vivió una fuerte presencia de gobiernos progresistas. Hoy, varios países muestran una demanda creciente por estabilidad, seguridad y crecimiento económico, incluso si eso implica respaldar propuestas más conservadoras.
El verdadero desafío: gobernabilidad
Para Colombia y Perú, el verdadero desafío comenzará después de las elecciones. Ganar en las urnas no garantiza gobernabilidad. Ambos países enfrentan:
- Sociedades divididas
- Congresos fragmentados
- Expectativas muy altas de una población cansada de la inseguridad y la incertidumbre
América Latina no parece estar entrando en una etapa de respuestas simples, sino en un nuevo ciclo de exigencia ciudadana. Los votantes quieren resultados concretos. Y cuando no los encuentran, cambian de rumbo.








