El primer ministro Mark Carney afirmó que el gobierno federal no dará marcha atrás en su objetivo de reducir la inmigración a niveles que Ottawa considera sostenibles, en medio de crecientes presiones de algunas provincias para tener mayor control sobre el número de recién llegados.
Carney dijo este miércoles que su gobierno está trabajando con las provincias para establecer “los niveles correctos” de inmigración y mejorar la manera en que los nuevos residentes son distribuidos entre las distintas regiones y sectores de la economía.
El primer ministro señaló que Ottawa “no se moverá” de su meta de regresar a niveles sostenibles y aseguró que el gobierno ya está ajustando las cifras para alcanzarla.
Sus declaraciones se producen después del referéndum celebrado en Alberta, donde aproximadamente 53% de quienes participaron apoyaron una pregunta que pedía mayor control provincial sobre la política migratoria con el objetivo de reducir el número de recién llegados a niveles considerados sostenibles.
Aunque la inmigración es principalmente responsabilidad federal, las provincias participan en la selección de determinados inmigrantes económicos mediante “Provincial Nominee Programs” y mantienen acuerdos específicos con Ottawa.
Carney indicó que las conversaciones con los gobiernos provinciales incluyen no solamente cuántas personas deben llegar al país, sino también dónde existe mayor necesidad de trabajadores y cómo evitar una concentración excesiva de población en determinadas ciudades.
El gobierno federal ya había comenzado un cambio significativo en su estrategia migratoria.
El Plan de Niveles de Inmigración 2026-2028 establece una meta de 380,000 nuevos residentes permanentes por año durante 2026, 2027 y 2028.
Al mismo tiempo, Ottawa está reduciendo considerablemente las nuevas llegadas de residentes temporales.
Para 2026, el objetivo es recibir aproximadamente 385,000 nuevos residentes temporales, incluidos trabajadores y estudiantes internacionales. Esa cifra disminuiría a 370,000 en 2027 y se mantendría en el mismo nivel durante 2028.
Dentro de la meta para 2026, el gobierno contempla alrededor de 230,000 trabajadores temporales y 155,000 estudiantes internacionales.
Para 2027 y 2028, Ottawa prevé aproximadamente 220,000 trabajadores temporales y 150,000 estudiantes por año.
El objetivo declarado del gobierno es reducir la población de residentes temporales a menos de 5% de la población total de Canadá para finales de 2027.
El gobierno también pretende mantener las admisiones de residentes permanentes por debajo de 1% de la población canadiense después de 2027.
Ottawa argumenta que estas reducciones son necesarias para aliviar presiones sobre vivienda, infraestructura, atención médica y otros servicios públicos, después de varios años de rápido crecimiento poblacional.
Sin embargo, el gobierno continúa defendiendo la inmigración económica como una herramienta importante para cubrir escasez de trabajadores y apoyar sectores que enfrentan dificultades para encontrar personal.
Según el plan actual, aproximadamente 64% de los nuevos residentes permanentes en 2027 y 2028 serán seleccionados dentro de categorías de inmigración económica.
El gobierno también busca aumentar la inmigración francófona fuera de Quebec. La meta para residentes permanentes francófonos es de 9% en 2026, 9.5% en 2027 y 10.5% en 2028, con el objetivo de alcanzar 12% para 2029.
Las declaraciones de Carney también responden a críticas del líder conservador Pierre Poilievre, quien acusó al gobierno liberal de haber permitido que la inmigración creciera demasiado rápidamente durante años anteriores.
Poilievre sostuvo que las provincias deberían tener mayor influencia sobre los niveles migratorios porque son responsables de servicios como salud, educación, vivienda e infraestructura utilizados por la población.
Carney, por su parte, defendió la necesidad de mantener un sistema nacional coordinado, pero reconoció que Ottawa debe trabajar más estrechamente con las provincias para responder a las diferentes necesidades regionales.
El primer ministro también señaló que una mejor distribución de los recién llegados puede ayudar a cubrir vacantes en comunidades rurales y regiones que necesitan trabajadores, en lugar de concentrar el crecimiento principalmente en Toronto, Vancouver y otras grandes ciudades.
La oficina de Inmigración y Ciudadanía de Canadá deberá actualizar nuevamente los niveles de inmigración a más tardar en noviembre, por lo que las cifras actuales podrían ser ajustadas para 2027 y 2028.
Por ahora, Carney ha dejado claro que el gobierno no pretende regresar a los niveles de crecimiento migratorio registrados durante años anteriores.
La estrategia federal busca encontrar un equilibrio entre mantener la inmigración como una fuente de trabajadores y crecimiento económico y reducir la presión que el rápido aumento de la población ha colocado sobre vivienda y servicios públicos.












