Canadá debe hacer más para investigar y llevar ante los tribunales los casos complejos de lavado de dinero, según una nueva evaluación internacional que reconoce avances importantes pero identifica debilidades en la persecución de delitos financieros sofisticados.
El informe fue elaborado por el Financial Action Task Force, organismo internacional encargado de establecer estándares contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.
La evaluación reconoce que Canadá cuenta con una sólida capacidad de investigación y ha mejorado su sistema desde la revisión anterior de 2016. Sin embargo, señala dificultades para procesar judicialmente casos profesionales y autónomos de lavado de dinero y recomienda fortalecer la recuperación de activos procedentes del crimen.
Las estimaciones gubernamentales citadas durante la evaluación sitúan entre $45 mil millones y $113 mil millones la cantidad de dinero que podría lavarse anualmente en Canadá.
Entre las principales fuentes de fondos ilícitos aparecen el narcotráfico, fraude, delitos comerciales y evasión fiscal, con participación frecuente de organizaciones criminales e intermediarios especializados.
El informe también identifica vulnerabilidades en sectores como servicios monetarios, activos virtuales, empresas privadas y determinadas actividades relacionadas con bienes de alto valor.
Ottawa aseguró que revisará y aplicará las recomendaciones.
El ministro federal de Finanzas, François-Philippe Champagne, señaló que la futura Financial Crimes Agency deberá aumentar la capacidad canadiense para investigar delitos financieros graves y recuperar ganancias provenientes de actividades criminales.
FINTRAC, por su parte, informó que su inteligencia financiera fue utilizada en 94% de las investigaciones policiales sobre lavado de dinero y posesión criminal examinadas durante la evaluación.









