Un informe señala que las guarderías y centros preescolares de Ontario han necesitado emplear, cada vez más, a personas sin la certificación y entrenamiento requerido para hacerlo. La organización sin fines de lucro “Building Blocks for Child Care” presentó este reporte, basado en datos obtenidos mediante una solicitud de acceso a la información al gobierno provincial.
El análisis muestra un aumento continuo en el uso de las llamadas “aprobaciones de director”, que son exenciones que permiten a personas no registradas como educadoras preescolares el ocupar cargos que normalmente exigen acreditación formal. Estas aprobaciones pasaron de 159 en el período 2020–2021 a 1.997 en 2024–2025, un incremento del 1156%.
El informe señala que estos procedimientos, creados originalmente como una medida temporal frente a la escasez de personal, se utilizan cada vez más, incluso en cargos de supervisión. Entre el 2022 y 2025, el número de supervisores no registrados aumentó un 151%, mientras que el crecimiento de supervisores con registro formal o acreditación fue menor. La tendencia coincide con la expansión del sistema de cuidado preescolar bajo el acuerdo federal “Canada-wide Early Learning and Child Care”, que exige miles de nuevos profesionales para cumplir las metas provinciales.
El uso de estas excepciones varía según la región. Las tasas más altas se concentran en el este de Ontario y en zonas rurales y del norte, mientras que Toronto y la Región de Peel registran porcentajes más bajos. La oficina de la alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, subrayó que el personal calificado es clave para garantizar la calidad del sistema.
Por su parte, el Ministerio de Educación del gobierno de Ontario indicó que las aprobaciones entregan flexibilidad para mantener los centros operativos, aunque expertos advierten que, sin cambios estructurales, estas soluciones temporales podrían volverse permanentes y afectar el desarrollo infantil a largo plazo.







