Los residentes de Toronto y de la mayor parte de Ontario deberán atrasar sus relojes una hora durante la madrugada del próximo domingo 1 de noviembre de 2026, cuando finalizará el horario de verano y comenzará nuevamente el horario estándar de invierno.
El cambio se realizará oficialmente a las 2:00 de la madrugada, momento en que los relojes deberán retroceder a la 1:00 a. m., permitiendo disfrutar de una hora adicional de descanso.
La modificación afectará a ciudades como Toronto, Mississauga, Brampton, Vaughan, Hamilton, Ottawa y numerosas comunidades del sur de Ontario.
Los teléfonos inteligentes, computadoras y otros dispositivos conectados a internet generalmente realizarán el ajuste automáticamente. Sin embargo, los relojes tradicionales, algunos electrodomésticos y determinados sistemas electrónicos deberán actualizarse manualmente.
Las autoridades recomiendan verificar la hora antes de acostarse el sábado 31 de octubre, especialmente si existen compromisos laborales, viajes o actividades programadas para el domingo.
Este año, el cambio presenta una particularidad importante: varias comunidades del noroeste de Ontario no atrasarán sus relojes.
Una nueva regulación provincial, que entrará en vigor el 1 de noviembre, establece un horario permanente para las localidades situadas al oeste del meridiano 90, con el objetivo de mantener una mayor coordinación horaria con la vecina provincia de Manitoba.
Entre las comunidades afectadas se encuentran Kenora, Dryden, Fort Frances y otras localidades de esa región.
La decisión forma parte de una transformación más amplia en Canadá, donde provincias como Columbia Británica, Alberta y Manitoba, además de los Territorios del Noroeste, han decidido eliminar los cambios estacionales de horario a partir de este año.
Saskatchewan y Yukon ya mantenían sistemas horarios sin modificaciones semestrales.
Ontario aprobó en 2020 una legislación que permitiría establecer permanentemente el horario de verano, pero su aplicación general quedó condicionada a que Quebec y el estado estadounidense de Nueva York adoptaran medidas equivalentes.
Por esta razón, la mayor parte de Ontario continuará realizando los cambios tradicionales dos veces al año.
El ajuste del domingo también tendrá consecuencias sobre la cantidad de luz natural disponible durante el día.
Aunque amanecerá aproximadamente una hora antes según el reloj, las tardes oscurecerán más temprano, una situación que suele hacerse especialmente evidente durante noviembre y diciembre.
Los especialistas advierten que estas modificaciones pueden afectar temporalmente los patrones de sueño y la rutina de algunas personas.
Aunque atrasar los relojes permite disponer de una hora adicional, el organismo puede necesitar varios días para adaptarse al nuevo horario.
Mantener horarios regulares para dormir, aprovechar la luz natural durante las mañanas y evitar el consumo excesivo de cafeína antes de acostarse puede facilitar la transición.
También es importante prestar atención a la seguridad vial, ya que muchas personas regresarán de sus trabajos cuando haya menos iluminación natural.
Los conductores deben extremar las precauciones en zonas residenciales, cruces peatonales y áreas escolares, especialmente durante las primeras semanas posteriores al cambio.
Las autoridades de seguridad también aprovechan esta ocasión para recordar la importancia de revisar el funcionamiento de los detectores de humo y monóxido de carbono instalados en los hogares.
Para quienes realizan viajes entre provincias o mantienen reuniones con personas de otras regiones de Canadá, será especialmente importante confirmar las diferencias horarias, debido a las nuevas disposiciones adoptadas este año.
En Toronto y la mayor parte de Ontario, el horario de verano volverá a comenzar el domingo 14 de marzo de 2027, cuando los relojes se adelantarán nuevamente una hora.
Por ahora, el recordatorio para este fin de semana es sencillo: antes de acostarse el sábado, revise sus relojes y prepárese para el cambio de horario del domingo.










