BUENOS AIRES — La despedida de Lionel Messi de la selección argentina estuvo marcada por emoción, lágrimas y homenajes, pero también por una inesperada controversia después de que un espectáculo de drones comenzara mostrando durante varios segundos el logotipo de un patrocinador de la Asociación del Fútbol Argentino, AFA.
El incidente ocurrió después del amistoso en el que Argentina derrotó 3-0 a Benín en el estadio Monumental de Buenos Aires, ante más de 85,000 espectadores. Messi, de 39 años, disputó allí su último partido con la selección nacional, marcó un gol de penal y dio las asistencias de los otros dos tantos.
Al terminar el encuentro, jugadores, aficionados y el propio Messi dirigieron la mirada hacia el cielo para observar un espectáculo de luces y drones preparado como parte del homenaje.
Sin embargo, antes de que aparecieran las imágenes dedicadas al capitán argentino, los drones formaron durante aproximadamente 10 segundos el logotipo y posteriormente el nombre de Sancor Seguros, una de las empresas patrocinadoras de la AFA.
La reacción del público fue inmediata. Desde las tribunas comenzaron a escucharse fuertes silbidos y abucheos, mientras en redes sociales numerosos aficionados criticaban que un momento concebido para despedir a uno de los futbolistas más importantes de la historia argentina hubiera comenzado con un mensaje comercial.
Medios deportivos como AS y GOAL calificaron la decisión como una muestra de comercialización excesiva del homenaje. Imágenes difundidas desde el estadio también mostraron a Messi observando el cielo mientras aparecía el anuncio, una escena que rápidamente se volvió viral.
La reacción en internet fue suficientemente intensa como para que la empresa aseguradora deshabilitara temporalmente los comentarios en algunas de sus publicaciones en redes sociales. La AFA también limitó comentarios ante la avalancha de críticas.
Después de la publicidad, el espectáculo continuó con imágenes vinculadas a la carrera de Messi y mensajes de agradecimiento. El resto de la ceremonia incluyó música, fuegos artificiales, homenajes de antiguos campeones del mundo y una actuación de la cantante argentina Soledad Pastorutti.
El episodio comercial no eclipsó completamente una noche cargada de simbolismo.
Messi cerró una carrera internacional de 21 años con 208 partidos y 126 goles, convirtiéndose en el jugador con más apariciones y el máximo goleador de la historia de la selección argentina.
Durante su trayectoria consiguió dos títulos de Copa América y condujo a Argentina a ganar la Copa Mundial de Qatar 2022, logro que terminó de consolidar su relación con una afición que durante muchos años había mantenido una relación más compleja con él.
Tras el partido, Messi expresó su orgullo por haber representado al país durante más de dos décadas y reconoció que dejar la selección será uno de los momentos más difíciles de su carrera.
La despedida había sido preparada como una celebración nacional. Entradas para el encuentro se agotaron rápidamente y figuras de los equipos argentinos campeones del mundo de 1978, 1986 y 2022 estuvieron presentes para acompañar al capitán.
El incidente con los drones abrió, sin embargo, un debate más amplio sobre los límites de la publicidad dentro de ceremonias deportivas de gran carga emocional.
Los patrocinadores constituyen una fuente importante de ingresos para federaciones y clubes, pero la reacción del Monumental mostró que, para muchos aficionados argentinos, aquella noche existía un protagonista que no debía compartir el escenario.
Durante unos segundos, la publicidad ocupó ese lugar. Los abucheos dejaron claro que buena parte del público quería que la despedida perteneciera exclusivamente a Lionel Messi.









