SEATTLE — La edad que aparece en un documento de identidad no siempre refleja el verdadero estado del organismo. Científicos desarrollaron una nueva herramienta que busca medir la llamada edad biológica y evaluar con mayor precisión cómo están envejeciendo diferentes órganos y sistemas del cuerpo.
La herramienta, denominada Health Octo Tool, fue desarrollada por investigadores de la University of Washington School of Medicine, el National Institute on Aging de Estados Unidos y otras instituciones. El estudio científico fue publicado originalmente en mayo de 2025 en la revista Nature Communications, aunque recientemente ha vuelto a despertar interés por su posible aplicación en la medicina preventiva.
A diferencia de la edad cronológica, que simplemente cuenta los años desde el nacimiento, la edad biológica intenta determinar cuánto deterioro ha acumulado el organismo. Dos personas de 70 años, por ejemplo, pueden presentar estados de salud muy diferentes y tener riesgos distintos de desarrollar discapacidad o enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
Para desarrollar el sistema, los investigadores analizaron información de más de 40,000 personas procedente de varios estudios de largo plazo, entre ellos el Baltimore Longitudinal Study of Aging y la encuesta estadounidense National Health and Nutrition Examination Survey.
Los científicos estudiaron el funcionamiento y la gravedad de enfermedades en 13 grandes sistemas del organismo, incluyendo el cardiovascular, respiratorio, renal, metabólico, gastrointestinal, muscular, óseo, sensorial y nervioso central. También consideraron antecedentes de cáncer y accidentes cerebrovasculares.
Con esa información desarrollaron lo que llaman Body Clock, o reloj corporal, que permite estimar el estado general de salud de una persona sin depender exclusivamente de su edad cronológica.
El Health Octo Tool reúne ocho mediciones relacionadas con el organismo, la velocidad al caminar, las limitaciones físicas y cognitivas y la rapidez con la que cambian esos indicadores con el paso del tiempo.
Uno de los resultados que más atención ha recibido es que el modelo logró predecir discapacidad, deterioro funcional y mortalidad con una precisión superior al 90% en determinados análisis realizados dentro de los grupos estudiados.
Sin embargo, los investigadores advierten que ese porcentaje no significa que la herramienta pueda decirle a una persona individual cuándo va a morir ni que pueda predecir su muerte con 90% de certeza. Se trata de una medición estadística sobre la capacidad del modelo para identificar riesgos dentro de poblaciones estudiadas.
La importancia potencial del sistema radica en detectar señales de envejecimiento acelerado antes de que aparezcan problemas graves. Según los investigadores, identificar qué órganos o sistemas presentan un deterioro mayor podría permitir intervenciones más personalizadas.
Cambios en actividad física, alimentación, control de presión arterial, manejo del colesterol y otros factores modificables podrían adquirir mayor relevancia si los médicos cuentan con indicadores que revelen cuáles áreas del organismo están envejeciendo más rápidamente.
La velocidad al caminar, por ejemplo, es un indicador que los especialistas utilizan desde hace años para evaluar función física en adultos mayores. El nuevo modelo combina ese tipo de información con resultados de laboratorio y antecedentes médicos para obtener una visión más amplia del proceso de envejecimiento.
Los investigadores sostienen que una de las ventajas del Health Octo Tool es que utiliza principalmente información que puede obtenerse mediante una historia clínica, examen físico y pruebas de laboratorio habituales, en lugar de depender exclusivamente de costosos análisis genéticos.
Por ahora, la herramienta continúa siendo principalmente un instrumento de investigación y no constituye una prueba clínica de uso rutinario para determinar cuánto tiempo vivirá una persona.
El objetivo de los científicos es comprender mejor por qué algunas personas envejecen más rápidamente que otras y desarrollar estrategias que permitan prolongar no solamente los años de vida, sino también el período durante el cual una persona puede mantenerse saludable e independiente.









