CIUDAD DE MÉXICO — Autoridades mexicanas intensificaron este lunes los preparativos ante la llegada del huracán Polo, un poderoso ciclón de categoría 3 que se dirige hacia Baja California Sur con vientos destructivos, lluvias torrenciales y riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, NHC, informó que durante la madrugada del lunes Polo registraba vientos máximos sostenidos de aproximadamente 185 kilómetros por hora y se desplazaba hacia el norte-noreste a unos 17 kilómetros por hora. El organismo advirtió que el fenómeno podría mantener fuerza cercana a la de un huracán mayor al alcanzar Baja California Sur durante la tarde o primeras horas de la noche.
En la trayectoria prevista, el centro del huracán cruzaría posteriormente el Golfo de California y podría tocar tierra nuevamente en el sur del estado de Sonora entre la noche del lunes y las primeras horas del martes, todavía con intensidad de huracán.
Las autoridades emitieron avisos de huracán para sectores de ambas costas de Baja California Sur y para partes del litoral de Sonora. Entre las principales amenazas se encuentran vientos peligrosos, fuertes oleajes, corrientes de resaca y precipitaciones capaces de provocar inundaciones súbitas, especialmente en zonas montañosas y comunidades cercanas a ríos y arroyos.
Reuters informó que algunas áreas podrían recibir entre 6 y 12 pulgadas de lluvia, equivalentes aproximadamente a entre 150 y 300 milímetros. Esa cantidad de precipitación en un período corto aumenta significativamente el riesgo de deslizamientos de tierra y daños a carreteras, viviendas e infraestructura.
En localidades costeras como Loreto y Ciudad Constitución, residentes comenzaron a proteger ventanas y negocios mientras las autoridades restringían el acceso a playas y zonas consideradas vulnerables. Al menos 78 personas habían sido evacuadas preventivamente, según los reportes disponibles el lunes.
México también desplegó miles de integrantes de las Fuerzas Armadas y habilitó refugios temporales en los estados que podrían verse afectados. Un día antes, Reuters informó que aproximadamente 7,000 efectivos habían sido movilizados y que se habían preparado 169 albergues para recibir a residentes que necesitaran abandonar sus hogares.
Polo alcanzó categoría 5 días antes mientras permanecía sobre aguas abiertas del Pacífico, con vientos de hasta 270 kilómetros por hora, antes de debilitarse gradualmente durante su desplazamiento hacia el noroeste. A pesar de esa reducción de intensidad, los meteorólogos continúan considerando al sistema extremadamente peligroso debido a la combinación de lluvia, viento y marejada.
El paso de Polo ya había causado fuertes lluvias y oleaje en otros estados del Pacífico mexicano. En Jalisco, dos niños murieron después de que las inundaciones arrastraran su vivienda, mientras sus padres continuaban desaparecidos, según Reuters.
Al mismo tiempo, las autoridades meteorológicas vigilan la tormenta tropical Rachel, que avanza frente a la costa del Pacífico mexicano y podría fortalecerse, aunque los pronósticos actuales indican que permanecería principalmente sobre el océano.
Las autoridades pidieron a la población seguir únicamente información oficial, evitar desplazamientos innecesarios y atender de inmediato las órdenes de evacuación. El NHC recalcó que las condiciones pueden deteriorarse rápidamente y que el mayor peligro no proviene solamente de los vientos, sino también de las inundaciones repentinas que pueden producirse incluso lejos del punto exacto donde el huracán toque tierra.











