La segunda gran confrontación de la campaña por la alcaldía de Toronto dejó nuevas promesas y diferencias claras entre Olivia Chow, Brad Bradford y Chris Alexander, especialmente sobre impuestos, transporte y la forma de financiar las prioridades de la ciudad.
El debate, organizado el martes por el Toronto Region Board of Trade, reunió nuevamente a los tres principales candidatos antes de las elecciones municipales del 26 de octubre. A diferencia del primer encuentro, esta vez la discusión produjo compromisos más concretos y algunos intercambios inesperados.
Uno de los principales anuncios llegó de Brad Bradford, quien prometió congelar los impuestos a la propiedad durante su primer año si es elegido alcalde. También dijo que congelaría temporalmente el City Building Fund, un gravamen separado que normalmente aumenta alrededor de 1.5% cada año para financiar infraestructura como carreteras y alcantarillado.
Bradford argumentó que los hogares necesitan alivio frente al costo de vida y aseguró que buscaría ahorros mediante una revisión línea por línea del presupuesto municipal, que ronda los $20 mil millones. Chow respondió recordando que Bradford ocupó cargos dentro del Budget Committee antes de su elección como alcaldesa y sostuvo que la administración anterior dejó un importante déficit.
Chow ha prometido mantener futuros aumentos del property tax “en o alrededor” de la inflación, mientras Alexander también ha planteado congelarlos, aunque dijo que todavía tendría que analizar qué hacer con el City Building Fund. En 2024, Toronto aprobó un aumento de property tax de 9.5%, mientras en 2026 el incremento fue de 2.2%.
El segundo momento destacado surgió durante una discusión sobre inversión privada.
Bradford criticó a Chow por no haber participado en el reciente Canada Investment Summit del primer ministro Mark Carney y señaló que ninguno de los aproximadamente 160 proyectos promovidos allí correspondía directamente a Toronto. Alexander intervino preguntándole si su defensa de atraer capital privado significaba que estaría dispuesto a privatizar el TTC. Bradford respondió claramente que no.
La conversación reflejó un debate más amplio sobre cómo financiar las necesidades de Toronto sin aumentar excesivamente impuestos ni depender exclusivamente de gobiernos superiores.
En transporte, los candidatos también mostraron diferencias importantes.
Chow defendió los carriles prioritarios para autobuses, incluyendo los instalados en Bathurst y Dufferin, y afirmó que han funcionado bien. Bradford sostuvo que algunas de esas rutas no están dando los resultados esperados y dijo que la ciudad debe tener la capacidad de corregir políticas que no funcionan. No identificó, sin embargo, qué carriles eliminaría específicamente.
Los datos municipales disponibles hasta ahora son todavía preliminares. Un análisis realizado durante partidos de la Copa Mundial FIFA encontró que, en días de juego, algunos trayectos en corredores RapidTO fueron aproximadamente tres minutos más rápidos que antes de los cambios. La evaluación completa todavía está pendiente.
Las diferencias sobre el TTC fueron más amplias.
Chow propuso aumentar la prioridad semafórica para vehículos de transporte público, mejorar la coordinación de cierres viales, añadir agentes de tráfico y limitar el costo de las tarifas después de diez viajes semanales. Alexander advirtió que una reducción efectiva de ingresos por tarifas podría agravar el déficit operativo del TTC, mientras Bradford sostuvo que seguridad y confiabilidad son problemas más urgentes para recuperar pasajeros.
Los tres candidatos también relacionaron asequibilidad con vivienda. Alexander habló de construir decenas de miles de unidades cooperativas con apoyo federal; Bradford dijo que reduciría barreras para estimular nueva construcción; y Chow defendió medidas dirigidas a proteger inquilinos y exenciones de development charges para proyectos que incluyan al menos 20% de vivienda asequible.
La campaña llega al debate con una diferencia menor entre los dos primeros candidatos en algunas encuestas recientes. Un sondeo de Liaison Strategies publicado el 22 de septiembre colocó a Chow en 47% entre votantes decididos o inclinados, Bradford en 40% y Alexander en 10%. La firma señaló que la diferencia se redujo respecto a su medición anterior, aunque advirtió que una sola encuesta no establece por sí sola una tendencia.
Con poco más de un mes para la elección, el segundo debate mostró que la campaña se está concentrando cada vez más en preguntas muy concretas: cuánto deben pagar los contribuyentes, cómo financiar las promesas electorales y qué modelo de transporte necesita Toronto para enfrentar congestión, crecimiento y costos de vida.











