El primer Canada Investment Summit, celebrado en Toronto los días 14 y 15 de septiembre, cerró con una serie de anuncios que el gobierno federal presenta como casi $500 mil millones en nuevas inversiones, financiamiento y capital movilizado para empresas, infraestructura y sectores estratégicos de Canadá.
La cumbre reunió a inversionistas de casi 30 países, además de grandes bancos, fondos de pensiones, ejecutivos y representantes gubernamentales. Los participantes administran más de $100 trillones en activos, según la Oficina del Primer Ministro.
Uno de los bloques más importantes provino de los principales bancos canadienses, que anunciaron casi $325 mil millones en nueva capacidad de financiamiento.
TD comprometió $150 mil millones durante cinco años para proyectos en energía, minerales críticos, defensa, inteligencia artificial e infraestructura. Scotiabank anunció más de $100 mil millones durante cinco años, mientras BMO dijo que invertirá y movilizará $70 mil millones durante una década en sectores como energía, transporte, minería, inteligencia artificial y seguridad.
CIBC anunció además $2 mil millones para pequeñas y medianas empresas relacionadas con defensa y tecnologías de doble uso, mientras RBC comprometió cerca de $1.5 mil millones para apoyar a compañías tecnológicas canadienses con alto potencial de crecimiento.
Los fondos de inversión también presentaron compromisos importantes. Power Sustainable planea invertir y movilizar más de $10 mil millones en infraestructura canadiense, incluyendo redes eléctricas, fibra óptica, datos, soluciones ambientales y cadenas alimentarias.
Por su parte, Radical Ventures anunció un nuevo fondo de hasta $4 mil millones para ayudar a empresas canadienses de inteligencia artificial a crecer sin tener que trasladarse necesariamente a Estados Unidos. El fondo ya había asegurado más de US$1 mil millones en compromisos iniciales de instituciones como CPP Investments, PSP Investments, HOOPP, TD y BMO.
Uno de los anuncios empresariales más grandes fue la expansión de Bell AI Fabric en Saskatchewan. Bell y el gobierno provincial anunciaron una inversión potencial de $52.5 mil millones para desarrollar un centro canadiense de infraestructura de inteligencia artificial de 1.2 gigavatios. El proyecto podría crear más de 4,500 empleos entre construcción, operaciones, administración y servicios relacionados.
El gobierno federal también utilizó la cumbre para presentar cambios destinados a atraer más capital.
Entre ellos destaca la nueva Productivity Mega Deduction, que permitirá a las empresas deducir de manera inmediata el costo de una gama mucho más amplia de inversiones, incluyendo software, equipos, fibra óptica, infraestructura minera, tuberías, vehículos, aviones, ferrocarriles, puentes y carreteras. Ottawa estima que la tasa efectiva marginal sobre nuevas inversiones podría caer de aproximadamente 13% a 6.4%.
Carney también confirmó que el gobierno buscará inversión privada para operar mediante concesiones de largo plazo los cuatro aeropuertos más grandes del país: Toronto Pearson, Vancouver, Calgary y Montréal-Trudeau. El gobierno mantendría la propiedad de los terrenos y activos, mientras el capital obtenido sería reinvertido en infraestructura de transporte, aeropuertos regionales y conectividad nacional.
Además, Ottawa anunció $700 millones en nuevo financiamiento a través de BDC para acelerar el crecimiento de empresas canadienses relacionadas con defensa y tecnologías de doble uso.
La cumbre también incluyó una medida para acelerar las decisiones tributarias de grandes proyectos. Las inversiones de $1 mil millones o más recibirán atención prioritaria dentro del programa federal de Advance Income Tax Rulings, permitiendo a inversionistas conocer con mayor rapidez cómo se aplicarán las normas fiscales antes de comprometer capital.
El gobierno de Carney sostiene que estos compromisos forman parte de su meta de catalizar $1 trillón en inversión total durante cinco años y reducir gradualmente la dependencia económica de Estados Unidos.
Sin embargo, es importante distinguir entre anuncios y dinero ya invertido. Parte de los montos corresponde a capacidad futura de financiamiento, fondos que esperan movilizar capital adicional o proyectos que todavía deben superar procesos regulatorios y de construcción.
La verdadera medida del éxito de la cumbre será, por tanto, cuánto de ese capital termina convirtiéndose en fábricas, centros de datos, infraestructura, empleos y nuevos proyectos operativos dentro de Canadá.











