El líder de la oposición de Alberta, Naheed Nenshi, pidió a la premier Danielle Smith cancelar o, al menos, posponer el referéndum provincial relacionado con una posible separación de Canadá, argumentando que el país necesita proyectar unidad en momentos en que enfrenta una nueva y seria confrontación comercial con Estados Unidos.
Los habitantes de Alberta tienen previsto acudir a las urnas el próximo 19 de octubre para responder si el gobierno provincial debería iniciar el proceso legal que podría conducir posteriormente a una votación vinculante sobre la separación de Alberta de Canadá.
Nenshi sostuvo que avanzar con esa consulta en las actuales circunstancias podría transmitir una imagen de división interna precisamente cuando Ottawa y las provincias intentan fortalecer su posición frente a Washington.
La controversia se produce después del fracaso de las más recientes negociaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos. Washington ha impuesto nuevos aranceles sobre aproximadamente $28 mil millones en productos canadienses y el gobierno federal anunció medidas de represalia que comenzarán a aplicarse el 8 de septiembre sobre diversos productos estadounidenses.
La disputa ha vuelto a colocar la unidad nacional en el centro del debate político canadiense. Nenshi considera que mantener abierto un proceso relacionado con la separación de una provincia importante como Alberta podría debilitar el mensaje que Canadá busca enviar al gobierno estadounidense.
Smith, sin embargo, mantiene que la consulta debe celebrarse. La premier ha señalado que ciudadanos de Alberta participaron en peticiones relacionadas con el futuro constitucional de la provincia y que el gobierno debe permitir que los votantes expresen directamente su posición. Smith también ha dicho que, personalmente, votará a favor de que Alberta permanezca dentro de Canadá.
El debate albertense coincide con una discusión similar en Quebec. El líder del Parti Québécois, Paul St-Pierre Plamondon, indicó recientemente que, si su partido llega al gobierno, aplazaría cualquier nuevo referéndum de independencia hasta después de la presidencia de Donald Trump, debido a la incertidumbre económica y política generada por las relaciones actuales con Estados Unidos.
Mientras tanto, figuras políticas que durante años estuvieron en lados opuestos en Alberta también han comenzado a unir fuerzas en defensa de la permanencia de la provincia dentro de Canadá. La ex premier del NDP Rachel Notley y el ex premier conservador Jason Kenney participan como copresidentes de una campaña de la Cámara de Comercio de Canadá destinada a promover la unidad nacional antes de la votación de octubre.
La discusión sobre el futuro de Alberta ocurre así en un momento especialmente delicado, cuando el país enfrenta no solamente decisiones comerciales de enorme impacto económico, sino también un debate sobre hasta qué punto las divisiones internas pueden afectar la capacidad de Canadá para responder de manera coordinada a las presiones provenientes de su principal socio comercial.









