Un niño de Calgary ha llamado la atención después de obtener una puntuación de 160 en una prueba de inteligencia realizada cuando tenía cuatro años, resultado que lo ubicó entre los niños con mayor rendimiento cognitivo de su edad y le permitió ser aceptado como miembro de Mensa.
El pequeño, Ali Aldalawy, tiene ahora cinco años y, según información difundida por CTV News, disfruta especialmente las matemáticas y la lectura. Su puntuación lo habría situado dentro del 0.1 por ciento superior entre niños de su grupo de edad.
Mensa Canada admite como miembros a personas que obtienen resultados dentro del 2 por ciento superior de la población en pruebas estandarizadas y supervisadas de inteligencia u otras evaluaciones aprobadas. En el caso de niños pequeños, la organización puede aceptar resultados obtenidos mediante evaluaciones realizadas por psicólogos u otras instituciones autorizadas.
Ali no es además el único integrante de su familia en Mensa. Su hermana Lamees, de siete años, y su hermano Omar, de 10, también pertenecen a la organización, según el reporte sobre la familia.
Las pruebas de inteligencia utilizadas en niños de edad preescolar suelen evaluar distintas áreas, entre ellas comprensión verbal, razonamiento, memoria de trabajo, velocidad de procesamiento y habilidades visuales y espaciales.
Una de las evaluaciones ampliamente utilizadas para menores es la Wechsler Preschool and Primary Scale of Intelligence, conocida como WPPSI, diseñada para niños desde los dos años y medio hasta poco más de siete años. La prueba produce tanto una puntuación global como resultados específicos en diferentes capacidades cognitivas.
Sin embargo, especialistas en evaluación infantil advierten que un resultado de IQ debe interpretarse con cuidado.
La American Psychological Association señala que ninguna evaluación ofrece una imagen completa de las capacidades de un niño y que las decisiones educativas importantes no deberían depender únicamente de una puntuación. Los resultados deben analizarse junto con otras observaciones sobre aprendizaje, desarrollo, intereses y comportamiento.
El IQ promedio suele fijarse alrededor de 100. Más del 95 por ciento de las puntuaciones se encuentran aproximadamente entre 70 y 130, aunque los resultados pueden variar según la prueba utilizada y la forma en que se interpreten sus diferentes componentes.
Para niños con capacidades muy avanzadas, identificar tempranamente sus necesidades puede ayudar a las familias y escuelas a encontrar actividades suficientemente estimulantes.
Mensa Canada mantiene además recursos específicos para niños con altas capacidades y sus familias, incluyendo información sobre educación, desarrollo y oportunidades de aprendizaje.
La historia de Ali también pone sobre la mesa otro desafío para padres y educadores: permitir que un niño intelectualmente avanzado encuentre nuevos retos sin convertir sus capacidades en una fuente de presión.
Los especialistas recomiendan que las evaluaciones se utilicen principalmente para comprender cómo aprende el menor y qué tipo de apoyo necesita, en lugar de considerar un número como una predicción definitiva de su futuro.
En el caso de Ali, su ingreso a Mensa representa el reconocimiento de una capacidad cognitiva extraordinaria a una edad muy temprana.
Pero, más allá de la puntuación de 160 que llamó la atención pública, continúa siendo un niño de cinco años que disfruta de actividades tan sencillas como leer y resolver problemas de matemáticas, mientras su familia intenta ofrecerle oportunidades acordes con su particular ritmo de aprendizaje.









