Las solicitudes de licencias de armas de fuego aumentaron 49% en el área metropolitana de Toronto y Hamilton entre 2016 y 2025, con Peel Region registrando un incremento de 110% durante el mismo período, según datos de la Real Policía Montada de Canadá (RCMP). Las cifras incluyen solicitudes para la licencia de posesión y adquisición, conocida como PAL, que permite adquirir y poseer armas no restringidas, como la mayoría de rifles y escopetas, además de solicitudes con privilegios para armas restringidas.
En Toronto, 4,297 personas solicitaron una licencia en 2025. A nivel nacional, Canadá tenía 2,473,661 titulares de licencias de armas el año pasado, aunque contar con una licencia no significa necesariamente poseer un arma. Las autoridades no han determinado una causa específica para el aumento, ya que el formulario de solicitud no pregunta los motivos para obtener una licencia.
Representantes del sector han señalado a los medios que el creciente interés por el tiro deportivo podría ser uno de los principales factores y aseguran que cada vez participan más mujeres, jóvenes y recién llegados a Canadá.
Obtener una licencia de armas en Canadá no es un trámite fácil, pues se requiere completar cursos obligatorios de seguridad, someterse a una revisión de antecedentes y entregar información sobre relaciones personales y antecedentes de salud mental y referencias personales, además de tener la obligación de notificar de la solicitud a parejas actuales y ex parejas recientes.
Las licencias deben renovarse cada cinco años y sus titulares están sujetos a evaluaciones continuas de elegibilidad, que pueden incluir información policial sobre actividades criminales o sospechosas. En Canadá no existe un derecho legal a portar un arma exclusivamente para protección personal, aunque su utilización en defensa propia puede ser considerada legal en situaciones de emergencia bajo circunstancias específicas.









