Colombia continúa este martes una intensa operación de búsqueda y rescate después del poderoso terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el occidente del país durante la mañana del lunes 10 de agosto, dejando cientos de muertos y heridos y graves daños en varias ciudades.
El Servicio Geológico Colombiano informó que el sismo ocurrió a las 7:34 a.m., con epicentro en San José del Palmar, Chocó, y una profundidad aproximada de 103 kilómetros. El Servicio Geológico de Estados Unidos, USGS, calculó una profundidad cercana a 110 kilómetros.
El balance de víctimas continúa aumentando a medida que avanzan las labores de rescate. Reuters informó este martes que al menos 224 personas habían muerto, de acuerdo con autoridades locales, aunque distintos organismos y gobiernos regionales continuaban conciliando sus cifras. Por ello, el número podría cambiar en las próximas horas.
Cali y Pereira figuran entre las ciudades más golpeadas. Reuters reportó al menos 95 fallecidos en Cali y 72 en Pereira, además de 13 muertes en Chocó. Equipos de emergencia, soldados, policías, bomberos y voluntarios trabajaron durante toda la noche removiendo escombros en busca de personas atrapadas.
En Cali, varios pisos de un hospital colapsaron parcialmente, obligando a trasladar y atender a cientos de pacientes en áreas improvisadas. También se registraron numerosos edificios destruidos o con daños estructurales que obligaron a residentes a permanecer fuera de sus viviendas.
Pereira también sufrió una destrucción considerable. Imágenes verificadas por Reuters mostraron sectores residenciales reducidos a escombros y daños importantes en el aeropuerto de la ciudad. En Manizales, parte de una torre de la catedral resultó afectada por el movimiento.
La infraestructura de transporte permanece parcialmente afectada. Autoridades colombianas reportaron cierres y deslizamientos en vías de Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío, mientras varios aeropuertos suspendieron temporalmente sus operaciones para permitir inspecciones estructurales.
El terremoto fue sentido ampliamente debido a su gran magnitud. El Servicio Geológico Colombiano lo calificó como el más fuerte registrado en el país durante el siglo XXI. Aunque ocurrió a considerable profundidad, la energía liberada fue suficiente para producir movimientos intensos en una extensa región.
Las autoridades también advierten sobre las réplicas. Hasta la mañana del martes se habían registrado más de 40 movimientos posteriores, con magnitudes de hasta 4.8 en sectores de Chocó. El Servicio Geológico Colombiano explicó que las réplicas pueden continuar durante días, semanas o incluso meses mientras la zona afectada recupera gradualmente su equilibrio.
El gobierno nacional declaró una situación de desastre y movilizó recursos de emergencia hacia las regiones más afectadas. La prioridad continúa siendo localizar a las personas desaparecidas y rescatar a quienes todavía puedan permanecer bajo los escombros.
Colombia se encuentra en una región de elevada actividad sísmica debido a la interacción de varias placas tectónicas y forma parte del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico. El país registra miles de sismos cada año, aunque la mayoría son de baja magnitud y pasan inadvertidos para la población.
La tragedia revive además el recuerdo del terremoto de 1999 que afectó gravemente al Eje Cafetero y provocó más de mil muertes, especialmente en Armenia y Pereira.
Mientras continúan los rescates, las autoridades han pedido a la población mantenerse alejada de estructuras dañadas, seguir únicamente información oficial y estar preparada ante nuevas réplicas.







