Los conductores canadienses comenzaron a recibir cierto alivio en las estaciones de servicio después de que los precios de la gasolina bajaran en varias ciudades del país, siguiendo una fuerte caída en los mercados internacionales de petróleo.
La reducción se produjo después de que el precio del crudo Brent cayera alrededor de 7 por ciento hasta US$83.77 por barril, mientras el West Texas Intermediate descendió a US$80.34. El movimiento ocurrió después de que el presidente estadounidense Donald Trump cancelara un ataque previsto contra Irán y expresara esperanzas de avanzar hacia nuevas conversaciones diplomáticas.
El descenso del petróleo comenzó a trasladarse rápidamente a los precios mayoristas de la gasolina y posteriormente a los consumidores.
Este viernes 7 de agosto, el precio de la gasolina regular se encontraba en muchas estaciones de Ontario alrededor de $1.599 por litro, aunque el valor puede variar según la ciudad, la estación y la hora del día. La cifra representa un alivio frente a los niveles considerablemente más altos registrados durante semanas anteriores.
En Ottawa y otras ciudades de Ontario se habían anticipado reducciones importantes, mientras distintas regiones del país también registraban descensos. Los precios varían según los impuestos provinciales, costos de transporte, competencia local y márgenes de las estaciones.
El alivio actual llega después de varios meses de fuerte volatilidad. Statistics Canada informó que el precio promedio nacional de la gasolina regular había subido desde $1.30 por litro en enero hasta $1.89 en mayo, reflejando la tensión internacional sobre los mercados energéticos.
El principal motivo de preocupación continúa siendo el conflicto en Medio Oriente.
Aunque la cancelación de nuevas acciones militares estadounidenses redujo temporalmente el temor a una interrupción mayor del suministro, Irán ha negado que exista un acuerdo formal con Washington y las conversaciones permanecen inciertas.
La situación alrededor del Estrecho de Hormuz es especialmente importante para los mercados. Esa vía marítima conecta a varios de los mayores productores de petróleo del Golfo Pérsico con consumidores internacionales y cualquier interrupción puede provocar incrementos rápidos en los precios.
Los analistas también advierten que los precios de la gasolina no dependen únicamente del costo del crudo. Las condiciones de las refinerías, inventarios disponibles, demanda durante la temporada de verano, valor del dólar canadiense y problemas de transporte pueden modificar lo que finalmente pagan los consumidores.
El organismo CAA explica que los precios minoristas también incorporan impuestos, costos de distribución y márgenes comerciales, por lo que las caídas del petróleo no siempre se reflejan inmediatamente o en la misma proporción en cada provincia.
Al mismo tiempo, OPEC+ anunció un aumento moderado de producción para septiembre, otro factor que ayudó a disminuir la presión sobre el mercado. Sin embargo, las guerras y ataques contra infraestructura energética en distintas regiones continúan limitando parte de la oferta mundial.
Para las familias canadienses, cualquier reducción representa un respiro después de meses de precios elevados que han afectado presupuestos domésticos, transporte, distribución de alimentos y costos para pequeñas empresas.
Pero los expertos aconsejan no interpretar el descenso como el inicio de una caída sostenida.
Si las negociaciones diplomáticas fracasan, aumenta nuevamente el riesgo sobre las exportaciones de Medio Oriente o se produce una interrupción importante en refinerías y rutas marítimas, el petróleo podría recuperar rápidamente parte de las pérdidas recientes y los precios en las estaciones canadienses volverían a subir.
Por ahora, los consumidores están pagando algo menos por llenar el tanque, pero en un mercado energético marcado por conflictos internacionales, el alivio podría ser tan volátil como el propio precio del petróleo.







