La alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, presentaría este martes una moción para impedir que los supermercados y grandes comercios utilicen datos personales de los consumidores para cobrar precios diferentes por un mismo producto. La propuesta busca frenar la llamada “tarificación por vigilancia”, una práctica en la que algoritmos analizan información digital del cliente para calcular el precio máximo que estaría dispuesto a pagar.
La iniciativa, respaldada por la concejala chileno-canadiense Alejandra Bravo, será discutida esta semana por el comité ejecutivo del Ayuntamiento de Toronto. Chow afirmó que, en medio del aumento del costo de vida, los residentes no deberían enfrentar incrementos de precios basados en su información personal. La alcaldesa sostuvo que el gobierno municipal debe actuar para evitar que las grandes empresas obtengan ventajas económicas mediante el uso de datos de los consumidores.
La propuesta sigue el ejemplo de Manitoba, que en marzo aprobó una ley para prohibir que comercios físicos y en línea aumenten los precios de productos utilizando información personal o sistemas algorítmicos. Esa provincia calificó la práctica como una forma de comercio injusto y la incorporó a su legislación de protección al consumidor con el objetivo de garantizar que todos los clientes paguen el mismo precio por un producto, independientemente de sus datos o hábitos de compra.







