El proyecto piloto busca mejorar la seguridad de los pasajeros y podría abrir la puerta a la emisión automática de multas en el futuro.
Toronto. La Toronto Transit Commission (TTC) inició un proyecto piloto de nueve meses que utilizará cámaras instaladas en algunos streetcars para detectar a los conductores que adelantan ilegalmente a los vehículos cuando tienen sus puertas abiertas para permitir el ascenso y descenso de pasajeros. La iniciativa busca recopilar información sobre esta peligrosa conducta y evaluar si la tecnología es lo suficientemente confiable para implementar un sistema de multas automatizadas en el futuro.
A partir del 20 de julio, cuatro streetcars equipados con cámaras especiales recorrerán cinco de las rutas con mayor circulación compartida con automóviles: 501 Queen, 504 King, 505 Dundas, 506 Carlton y 511 Bathurst. Los dispositivos fueron desarrollados por la empresa canadiense Gatekeeper Systems, con sede en Columbia Británica, como parte de un proyecto valorado en aproximadamente 460.000 dólares.
Durante esta fase de prueba, las cámaras registrarán cada vez que un conductor pase junto a un streetcar con las puertas abiertas, una infracción considerada una de las más peligrosas para peatones y usuarios del transporte público. Sin embargo, la TTC aclaró que no se emitirán multas durante el período piloto. El objetivo es evaluar la precisión del sistema, conocer la frecuencia de estas infracciones y recopilar evidencia que permita respaldar una futura implementación de sanciones automáticas.
Según la Ley de Tránsito de Ontario (Highway Traffic Act), cuando un streetcar se detiene en una parada ubicada junto a la calzada y abre sus puertas, todos los vehículos, bicicletas, bicicletas eléctricas y scooters deben detenerse al menos dos metros detrás del vehículo hasta que los pasajeros hayan terminado de subir o bajar y las puertas vuelvan a cerrarse. Quienes incumplen esta norma se exponen actualmente a una multa de hasta 183,25 dólares y tres puntos de demérito en su licencia de conducir.
La TTC sostiene que la medida responde a un problema persistente en las calles de Toronto. Datos recopilados por la agencia muestran que 141 personas fueron atropelladas por vehículos mientras abordaban o descendían de un streetcar entre 2014 y 2024. Además, operadores y pasajeros reportan diariamente situaciones en las que automovilistas ignoran las luces y puertas abiertas, obligando a las personas a cruzar frente a vehículos en movimiento.
La alcaldesa Olivia Chow calificó el programa como un paso importante para mejorar la seguridad vial.
“Nadie debería preocuparse por su seguridad al subir o bajar de un streetcar. Este proyecto representa un avance para reducir conductas peligrosas al volante y proteger a quienes utilizan el transporte público”, señaló la alcaldesa en un comunicado.
Por su parte, el presidente de la TTC, Jamaal Myers, afirmó que los operadores observan este tipo de infracciones prácticamente todos los días y que la tecnología permitirá contar con información objetiva para respaldar futuras medidas de fiscalización.
La comisión de transporte lleva varios años impulsando cambios legales que permitan utilizar evidencia obtenida mediante cámaras instaladas en los streetcars. En 2017, la TTC solicitó oficialmente modificaciones a la legislación provincial y, tras los cambios aprobados en 2022, fue posible avanzar con este proyecto piloto. Ahora corresponderá al Gobierno de Ontario decidir si en el futuro las imágenes podrán utilizarse para emitir multas de manera automática, similar a lo que ocurre con las cámaras de semáforo en rojo o de control de velocidad.
Para miles de residentes de Toronto, especialmente quienes viven o trabajan en el centro de la ciudad, el programa también servirá como un recordatorio de una norma que algunos conductores desconocen o pasan por alto. A diferencia de un autobús convencional, los pasajeros de los streetcars muchas veces deben caminar directamente sobre la vía compartida con los automóviles para abordar o descender del vehículo, lo que convierte cualquier adelantamiento ilegal en una situación de alto riesgo.
Aunque por ahora las cámaras tendrán únicamente un propósito estadístico y de evaluación, la TTC considera que los resultados podrían marcar el inicio de una nueva etapa en la fiscalización del tránsito urbano, con el objetivo de reducir accidentes y mejorar la seguridad de quienes utilizan diariamente el sistema de transporte público de Toronto.







