Consumer Reports encontró el contaminante en las 52 muestras analizadas, aunque las concentraciones variaron considerablemente según el tipo de arroz, su origen y la forma de preparación.
Toronto. Un nuevo análisis de Consumer Reports ha vuelto a generar preocupación sobre la presencia de arsénico inorgánico en productos de arroz de consumo habitual. La organización examinó 52 productos, entre ellos arroz blanco, integral, basmati, para sushi y opciones precocidas o sazonadas, y detectó este contaminante en todas las muestras. Sin embargo, los investigadores aclararon que no todos presentaban el mismo nivel de riesgo y que algunas variedades contenían cantidades considerablemente menores.
El arsénico es un elemento presente naturalmente en el suelo y el agua. El arroz puede absorberlo con mayor facilidad que otros cultivos porque suele crecer en campos inundados, donde el contaminante se vuelve más accesible para las raíces. La principal preocupación es el arsénico inorgánico, vinculado con un mayor riesgo de cáncer, enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud cuando la exposición se mantiene durante períodos prolongados.
Los resultados mostraron que el arroz integral tendía a presentar niveles superiores a los del arroz blanco. Esto ocurre porque el arsénico se concentra principalmente en las capas exteriores del grano, que permanecen en el arroz integral, pero son retiradas durante el proceso de refinamiento del arroz blanco. Las variedades basmati y algunos arroces para sushi, especialmente los cultivados en determinadas regiones de California y el sur de Asia, se encontraron entre las alternativas con menores concentraciones.
El informe también identificó niveles relativamente elevados en algunos productos precocidos, mezclas sazonadas y comidas de arroz listas para consumir. Consumer Reports indicó que una porción de determinados productos podía representar una parte importante de la exposición semanal recomendada por sus expertos, especialmente para niños pequeños y personas que comen arroz varias veces por semana.
Los especialistas recalcaron que consumir arroz ocasionalmente no representa una emergencia médica. El riesgo está relacionado principalmente con la exposición acumulada y prolongada, por lo que recomiendan variar la alimentación con otros granos, como avena, cebada, quinoa, trigo bulgur, cuscús o maíz.
También existen formas de reducir parte del arsénico durante la preparación. Enjuagar bien el arroz y cocinarlo en abundante agua —de manera similar a la pasta— para después desechar el líquido puede disminuir su concentración, aunque este método también puede eliminar algunos nutrientes.
En Canadá, Health Canada reconoce que el arroz constituye una fuente importante de exposición dietética al arsénico inorgánico. El país estableció límites máximos para el arroz blanco y el integral, además de un límite de 0,1 partes por millón para alimentos elaborados con arroz destinados específicamente a bebés y niños pequeños.
Para las familias, el mensaje principal es mantener una dieta variada y evitar que el arroz sea el único cereal consumido diariamente. Los padres de bebés y niños pequeños pueden alternar los cereales de arroz con productos de avena, cebada o multigrano y consultar con un profesional de salud si tienen inquietudes particulares.
El nuevo análisis no busca generar alarma ni afirmar que todos los productos sean inseguros. Su principal conclusión es que las concentraciones varían ampliamente y que consumidores, fabricantes y autoridades pueden tomar medidas para reducir la exposición a largo plazo.








