Miles de residentes temporales en Canadá han recurrido durante los últimos años a la presentación de solicitudes migratorias sin fundamento como una forma de extender legalmente su permanencia en el país una vez vencidos sus permisos de estudio o trabajo. Sin embargo, expertos en inmigración advierten que esta estrategia podría dejar de ser efectiva debido a los recientes cambios implementados por el gobierno federal.
La práctica ha ganado notoriedad a medida que Canadá endurece algunas de sus políticas migratorias y reduce ciertas vías para acceder a la residencia permanente. Muchos trabajadores temporales y estudiantes internacionales que no logran calificar para otros programas buscan alternativas para permanecer legalmente en el país mientras intentan encontrar una solución a su situación migratoria.
Uno de los mecanismos que ha llamado la atención de las autoridades es el creciente uso de las llamadas “dummy applications” o solicitudes sin fundamento real. Según expertos en inmigración citados por el Toronto Star, algunos residentes temporales cuyos permisos están próximos a vencer presentan solicitudes para extender permisos de trabajo o estatus de visitante aun cuando saben que no cumplen los requisitos necesarios y que sus peticiones probablemente serán rechazadas.
La estrategia se basa en que, mientras una solicitud se encuentra bajo revisión, el solicitante puede mantener su estatus legal en Canadá. Debido a los largos tiempos de procesamiento que actualmente enfrenta el sistema migratorio, algunas personas logran permanecer meses e incluso más tiempo en el país mientras esperan una decisión oficial.
Datos del Departamento de Inmigración muestran que las solicitudes para extender el estatus de visitante aumentaron significativamente durante los últimos cinco años, pasando de 167,955 a 275,905. En el caso de las solicitudes para extender permisos de trabajo, el crecimiento fue aún mayor, pasando de 442,715 a más de 1,039,275 solicitudes.
Los especialistas señalan que este aumento coincide con la llegada masiva de estudiantes internacionales y trabajadores extranjeros temporales que ingresaron al país después de la pandemia de COVID-19. Muchos de ellos enfrentan actualmente dificultades para acceder a programas de residencia permanente y buscan alternativas para prolongar legalmente su permanencia.
Funcionarios federales han manifestado preocupación por el uso indebido de estos mecanismos administrativos, argumentando que contribuyen a aumentar la acumulación de expedientes y generan mayores retrasos para quienes presentan solicitudes legítimas.
El gobierno federal ha introducido nuevas medidas destinadas a agilizar el procesamiento de casos y detectar solicitudes consideradas infundadas o abusivas. Ottawa sostiene que el objetivo es preservar la integridad del sistema migratorio y garantizar que los recursos disponibles se concentren en quienes realmente cumplen los requisitos establecidos por la ley.
Expertos en inmigración reconocen que muchos residentes temporales enfrentan una situación compleja. Después de estudiar o trabajar durante años en Canadá, algunos descubren que ya no reúnen los requisitos necesarios para acceder a la residencia permanente debido a cambios en los programas migratorios o al aumento de la competencia entre candidatos.
Diversas organizaciones comunitarias sostienen que muchos de estos trabajadores y estudiantes han contribuido significativamente a la economía canadiense y consideran que deberían existir vías más claras para facilitar su transición hacia un estatus permanente.
Por otro lado, defensores de las reformas argumentan que el sistema migratorio debe mantener reglas claras y que los mecanismos diseñados para procesar solicitudes legítimas no deben utilizarse únicamente para prolongar estadías temporales.
Las cifras recientes muestran que Canadá continúa recibiendo un elevado número de solicitudes migratorias, lo que ha generado importantes retrasos administrativos y mayores presiones sobre diversos servicios públicos.
A medida que las nuevas medidas entren plenamente en vigor, expertos anticipan que muchos residentes temporales deberán explorar otras opciones legales para permanecer en Canadá.
La situación refleja los desafíos que enfrenta el sistema migratorio canadiense en momentos en que el país busca equilibrar necesidades económicas, compromisos humanitarios y objetivos de planificación demográfica a largo plazo.







