El futuro de Stelco, una de las principales empresas siderúrgicas de Canadá, enfrenta una nueva etapa de incertidumbre después de que el director ejecutivo de Cleveland-Cliffs, Lourenco Goncalves, declarara que podría vender sus operaciones canadienses durante 2027, en medio de una creciente disputa con el gobierno federal por el despido de cientos de trabajadores.
Durante una entrevista concedida el martes 27 de octubre al programa Power & Politics de CBC, Goncalves expresó su descontento con las declaraciones de la ministra federal de Industria, Mélanie Joly, quien había señalado que existen posibles compradores interesados en adquirir los activos canadienses de Stelco.
El empresario aseguró que la compañía no está actualmente en venta, pero reconoció que podría considerar esa posibilidad después de continuar operándola durante aproximadamente un año.
Goncalves afirmó que se considera una persona no bienvenida en Canadá debido a las críticas y presiones gubernamentales relacionadas con sus decisiones empresariales.
La controversia comenzó cuando Cleveland-Cliffs anunció, el pasado 28 de septiembre, la suspensión indefinida de determinadas operaciones en su planta de Hamilton, una medida que podría afectar hasta 500 trabajadores entre sus instalaciones de Hamilton y Lake Erie Works, en Nanticoke.
La empresa estadounidense, que adquirió Stelco en 2024 mediante una operación valorada en aproximadamente 3,400 millones de dólares, argumenta que las dificultades comerciales y los aranceles estadounidenses sobre el acero han perjudicado significativamente sus operaciones.
Sin embargo, el gobierno canadiense sostiene que Cleveland-Cliffs asumió compromisos legalmente vinculantes relacionados con el mantenimiento del empleo cuando recibió autorización para adquirir la siderúrgica.
Según Ottawa, esos compromisos incluían conservar hasta 2029 los niveles de empleo sindicalizado establecidos al momento de la adquisición, además de otras obligaciones relacionadas con la continuidad de las operaciones.
El 22 de octubre, Joly otorgó a Cleveland-Cliffs un plazo de 15 días para corregir los presuntos incumplimientos, demostrar que está respetando sus obligaciones o explicar las razones por las cuales no ha podido cumplirlas.
La ministra advirtió que, de no obtener una respuesta satisfactoria, el gobierno podría acudir a los tribunales para solicitar sanciones económicas, órdenes de cumplimiento o incluso la venta forzada de los activos canadienses.
Cleveland-Cliffs rechaza las acusaciones y sostiene que está cumpliendo plenamente los compromisos establecidos bajo la Ley de Inversiones de Canadá.
Durante la entrevista, Goncalves también explicó que una de sus motivaciones para comprar Stelco fue evitar que sus exportaciones de acero afectaran la competitividad de las operaciones estadounidenses de Cleveland-Cliffs.
Estas declaraciones provocaron nuevas inquietudes en Ottawa, donde Joly consideró necesario aclarar si la adquisición estuvo relacionada con una intención de reducir la competencia en el mercado estadounidense.
El conflicto ocurre en un momento particularmente difícil para la industria siderúrgica canadiense, afectada por aranceles, importaciones internacionales y una menor demanda en determinados sectores.
Para Hamilton, ciudad históricamente vinculada a la producción de acero, los despidos representan una preocupación económica y social que trasciende las instalaciones industriales.
Los trabajadores afectados enfrentan incertidumbre sobre sus ingresos, beneficios laborales y posibilidades de reincorporación, mientras los negocios locales también podrían experimentar consecuencias por la reducción de la actividad económica.
Representantes sindicales han solicitado garantías sobre la continuidad de las operaciones y medidas concretas para proteger los puestos de trabajo.
Aunque Goncalves ha planteado una posible venta durante 2027, todavía no existe una decisión formal ni un proceso de adquisición anunciado.
Mientras tanto, la disputa entre Cleveland-Cliffs y Ottawa continúa, con la posibilidad de convertirse en un enfrentamiento judicial que podría determinar el futuro de Stelco y establecer un precedente sobre las obligaciones de las empresas extranjeras que adquieren industrias estratégicas en Canadá.










