El mercado laboral canadiense sorprendió positivamente en julio con la creación de 75,100 puestos de trabajo, muy por encima de lo esperado por los economistas, mientras la tasa de desempleo cayó a 6.4 por ciento, su nivel más bajo desde julio de 2024.
Los analistas consultados por Reuters habían anticipado un aumento de apenas 16,500 empleos y esperaban que la tasa de desempleo permaneciera en 6.5 por ciento. El resultado refuerza las señales de que la economía canadiense está resistiendo mejor de lo previsto las tensiones comerciales con Estados Unidos y la incertidumbre internacional.
El crecimiento se repartió casi por igual entre empleos de tiempo completo y parcial. Los puestos de jornada completa aumentaron en 38,600, mientras que los de tiempo parcial subieron en 36,600. La mayor parte de las nuevas contrataciones ocurrió en el sector privado.
Entre las áreas con mayores avances estuvieron el comercio mayorista y minorista, las finanzas y los seguros y los servicios profesionales, científicos y técnicos.
La caída de la tasa de desempleo por tercer mes consecutivo también representa un cambio importante respecto al mercado laboral más débil observado durante buena parte del año pasado.
Sin embargo, algunos economistas advierten que un solo mes de fuertes contrataciones no significa que todos los problemas hayan desaparecido. Royce Mendes, de Desjardins, señaló que, pese a la mejoría, el mercado laboral todavía no ha regresado a una condición de pleno dinamismo.
Uno de los elementos que apunta a una menor presión inflacionaria es el crecimiento de los salarios. El salario promedio por hora de los empleados permanentes aumentó 3.0 por ciento frente al mismo mes del año anterior, desacelerándose desde 3.7 por ciento en junio. Fue el incremento más bajo registrado desde febrero de 2022.
El informe también tuvo un efecto inmediato sobre los mercados financieros. El dólar canadiense se fortaleció después de conocerse los datos y alcanzó su nivel intradía más alto frente al dólar estadounidense en aproximadamente ocho semanas.
Los datos llegan después de que estimaciones preliminares apuntaran a que la economía canadiense pudo haber crecido a un ritmo anualizado de aproximadamente 3.4 por ciento durante el segundo trimestre, su mejor desempeño en cerca de tres años.
La mejora también puede influir en las decisiones del Banco de Canadá. La institución mantiene su tasa de interés en 2.25 por ciento y los mercados no esperan actualmente un aumento hasta el próximo año. Un mercado laboral más fuerte reduce la urgencia de aplicar nuevos recortes, pero la moderación salarial también ayuda a contener las preocupaciones sobre inflación.
Para las familias, el aumento de puestos de trabajo representa una señal alentadora después de un período marcado por elevados costos de vida, incertidumbre comercial y dificultades para encontrar empleo en algunos sectores.
Sin embargo, la recuperación sigue siendo desigual. Jóvenes, recién graduados y personas que llevan meses buscando trabajo continúan enfrentando mayores obstáculos, mientras determinados sectores vinculados al comercio internacional siguen expuestos a los efectos de los aranceles estadounidenses.
El resultado de julio ofrece una señal clara de fortaleza, pero los próximos meses serán decisivos para determinar si Canadá inició una recuperación laboral sostenida o si se trata de un repunte temporal dentro de una economía todavía sometida a importantes presiones externas.







