Vecinos cercanos a la futura estación Bloor-Lansdowne aseguran que Metrolinx ha ignorado durante años sus solicitudes para instalar barreras acústicas ante el aumento previsto del tráfico ferroviario.
Toronto. Residentes del oeste de Toronto expresaron su creciente frustración con Metrolinx, la agencia provincial responsable del transporte regional, por la falta de medidas para reducir el ruido que generará la expansión del servicio GO Transit en la línea Barrie, especialmente en los alrededores de la futura estación Bloor-Lansdowne.
Los vecinos afirman que llevan varios años solicitando la instalación de muros de protección acústica, pero sostienen que sus peticiones han sido rechazadas o descartadas por la agencia. Les preocupa que el incremento en la frecuencia de los trenes, previsto como parte del programa GO Expansion, afecte significativamente la tranquilidad del vecindario y la calidad de vida de quienes viven junto a las vías férreas.
La futura estación Bloor-Lansdowne, actualmente en construcción, permitirá una conexión más eficiente con la línea Barrie de GO Transit y facilitará los desplazamientos entre el oeste de Toronto y el centro de la ciudad. Sin embargo, para muchos residentes el beneficio del nuevo servicio viene acompañado de un costo importante: el aumento del ruido ferroviario sin una protección adecuada.
Vecinos de la zona aseguran que el paso de los trenes ya resulta molesto y temen que la situación empeore cuando entre en funcionamiento el programa de expansión del servicio, que contempla trenes más frecuentes y operaciones durante un mayor número de horas al día. Algunos sostienen que las conversaciones dentro de sus viviendas ya se ven interrumpidas por el paso de las locomotoras y que dormir con las ventanas abiertas será cada vez más difícil.
Los residentes también cuestionan documentos internos de Metrolinx que, según organizaciones comunitarias, indican que la electrificación completa de la línea y otras mejoras podrían tardar más de lo previsto. Temen que, mientras tanto, continúen circulando trenes diésel más ruidosos sin que existan medidas suficientes para mitigar su impacto sobre las viviendas cercanas.
Por su parte, Metrolinx sostiene que realiza estudios técnicos para evaluar los niveles de ruido y vibración antes de decidir dónde son necesarias las barreras acústicas. La agencia afirma que las decisiones se basan en criterios establecidos por normas ambientales y que no todas las zonas cumplen con los requisitos para la instalación de estos sistemas de protección.
El proyecto GO Expansion es una de las mayores inversiones en transporte público de Ontario y tiene como objetivo ofrecer un servicio más frecuente, rápido y confiable en varias líneas ferroviarias de la región metropolitana. Para miles de usuarios, la iniciativa significará mejores conexiones y menores tiempos de viaje. Sin embargo, en algunos barrios cercanos a las vías, el crecimiento del servicio también ha despertado inquietudes sobre el impacto del ruido, las vibraciones y la convivencia con una infraestructura ferroviaria más intensa.
Los vecinos esperan que Metrolinx reconsidere su posición y mantenga un diálogo más estrecho con la comunidad antes de la entrada en operación de la nueva estación. Consideran que es posible mejorar el transporte público sin sacrificar la calidad de vida de quienes han vivido durante años junto al corredor ferroviario







